Una detención es una situación límite en la que el nerviosismo juega en tu contra. Conocer tus derechos —y sobre todo, saber qué NO hacer— puede marcar la diferencia entre una defensa sencilla y un problema serio. Esto es lo básico que todo el mundo debería tener claro.
Tus derechos desde el minuto uno
- Derecho a guardar silencio y a no declarar contra ti mismo.
- Derecho a un abogado desde el momento de la detención. Si no designas uno, se te asigna uno del turno de oficio.
- Derecho a que informen a un familiar de tu detención y del lugar donde estás.
- Derecho a un intérprete si no hablas o entiendes el idioma.
- Derecho a ser reconocido por un médico forense.
El error más grave: declarar sin abogado
La tentación de «aclararlo todo» cuanto antes es enorme, pero es precisamente lo que más puede perjudicarte. Cualquier cosa que digas sin asistencia letrada puede volverse en tu contra. La recomendación de cualquier penalista es clara: no declares hasta haber hablado con tu abogado.
Tienes derecho a no declarar. Ejércelo hasta que tu abogado esté a tu lado.
¿Tú o un familiar necesitáis un penalista?
Cuéntanos qué ocurre y te ponemos en contacto lo antes posible. Confidencial.
Presunción de inocencia
Que te detengan o te acusen no significa que estés condenado. La presunción de inocencia es un derecho fundamental: es la acusación quien debe probar los hechos, no tú demostrar tu inocencia. Una buena defensa se apoya precisamente en eso.
Si eres víctima, también tienes voz
El derecho penal no es solo para quien se defiende de una acusación. Si has sido víctima de un delito, puedes personarte como acusación particular con tu propio abogado, para defender tus intereses y reclamar la indemnización que te corresponda, en paralelo a la fiscalía.
Por qué las primeras horas deciden
En lo penal, las decisiones que se toman al principio —qué se declara, qué se documenta, qué se calla— condicionan todo lo que viene después. Un penalista que interviene desde el inicio te dice cuándo hablar y cuándo no, y empieza a construir tu defensa cuando todavía se puede hacer mucho.
En lo penal, el tiempo juega en tu contra
Un penalista colegiado puede valorar tu situación cuanto antes. Cuéntanoslo ahora.